La mayoría de los visitantes pasan aquí entre tres y cinco horas, lo que da tiempo de sobra para recorrer las principales zonas de animales, los hábitats transitables y asistir a algunas charlas o sesiones de alimentación programadas sin prisas. Una visita más corta, de unas 2 o 3 horas, es suficiente para ver lo más destacado, mientras que un día completo te da tiempo para explorar con calma, incluyendo paradas para comer, y disfrutar de varias actuaciones en directo, dependiendo del programa.
